viernes, 2 de noviembre de 2012

DOS AMIGOS Y LAS PALABRAS


Un amigo que he encontrado en este camino a través del correo de lectores de cambio 2000 me permite avizorar que detrás de un discurso que parece único se esconden las facetas más interesantes de esta historia, que es tu historia, que es nuestra historia.
Una amiga hace poco me contó que se preguntaba si aún tenía cosas que aportar, y vislumbré que su inteligencia tenía cosas pendientes, porque la inteligencia ilumina y tiene el deber de hacer luz para que otros puedan ver. No se estaba preguntando, se estaba respondiendo.
Este es el modo en que le contesto a mi amiga, a quién admiro y le otorgo el impostergable deber de ejecutar lo pensado, esta sociedad la necesita.
Mi otro amigo, más joven que yo, luminoso, a quién no le conozco el rostro solo las palabras  me escribió:
“Tengo, entre papeles que algún día espero continuar, algunos intentos de novelas que suceden en nuestros pueblos...”, y pensé que esos papeles tienen vida, como los de tantos otros que amarillos deben oxidarse en algún cajón perdido sin comprometerse en esta historia.
“… la vida de estos pueblos, que despiertan algo tan profundo y extraño en nosotros, que somos parte de ellos y que no nos vamos, porque decidimos que nuestra historia esté acá. “, y pienso que es así, es algo profundo y extraño, que debemos problematizar, indagar, instalar, preguntar…


" Las preguntas sobre el poder, las preguntas sobre la desigualdad social, las preguntas sobre la historia y la manera en que la entendemos; y las preguntas sobre la cultura de los pueblos de nuestro distrito, sobre lo que se puede decir y lo que no, sobre lo que se escucha y lo que no, sobre lo que importa y lo que no, sobre los proyectos de vida.. "

“Es una tarea que me entusiasma y que podemos emprender....en mi caso como una deuda personal y como un deber ante otros jóvenes que pueden atreverse también.”

Entonces me digo que tenemos una tarea, que debemos poner manos a la obra y descubrir que hay detrás de lo conocido, de lo obvio, de lo esperado.
La realidad también puede ser una aventura.
Voy a terminar con estas palabras maravillosas de un maestro que fueron escritas en nuestras epístolas virtuales:

Hegel: "Todas las grandes revoluciones que se han realizado han sido precedidas por una revolución tranquila y silenciosa en el espíritu de la época (Zeitgest), una revolución invisible, especialmente imperceptible a los contemporáneos, y tan difícil de conceptualizar como de expresar en palabras. Es la falta de conocimiento de esta revolución espiritual lo que hace que los cambios resultantes provoquen asombro"
Gracias amigos de cambio 2000 por ser también un lugar de encuentro.

lunes, 15 de octubre de 2012

LOS FLAUTISTAS


A pasitos del infierno se rifa una verdad.
 Al infierno se puede llegar por atajos dicen algunos Cicerones, otros más precavidos prefieren dudar.
Nosotros a veces escogemos del pastillero la pastilla de la verdad, esa verdad que nos es dada por el poder, porque el poder, no tengan dudas, construye la verdad.
Un conocido libro decía en algunas de sus páginas que quien tenga el poder material de una época tiene el poder espiritual de la misma, tiene el poder de las ideas que imperan sobre los sujetos que participan en ella.
Si usted se encuentra la mayor parte de la semana repitiendo las mismas ideas que se reproducen en diferentes medios de comunicación, si las repite sin acceder a ellas por su reflexión, empiece a dudar, algo le está sucediendo.
 Atención a esto que es muy fascinante en Foucault:
“…el Poder es la Razón que ve, la Razón que controla, la Razón que domina.” 

Esta Razón que controla, que ve, que domina, que instrumenta a los hombres incluso desarrolla las Ciencias Humanas, no para conocer al hombre, sino para conocerlo y dominarlo mejor.
Por lo tanto el Poder tiene una capacidad enorme, gigantesca.
El Poder tiene el poder de imponer la verdad.


Pero bien, que verdad nos sienta mejor, casi siempre la del poder, la verdad que se repite y no provoca el rechazo de sus dueños, la otra, la verdad negada, proscripta, es solo una provocación al poder, y las provocaciones se pagan caro.

¿Quién tiene el poder de la verdad en Adolfo Alsina?
Recordemos que el poder no es solo poder político, es poder económico, ese es el verdadero poder.
¿Quién lo tiene?
Ustedes sabrán.
¿Y como es la verdad para algunos en política?
 Para algunos en política la verdad  se pronuncia en medio de múltiples condicionamientos, está  condicionada por el tiempo.
Ese político profesional se pregunta una y otra vez si es el momento de decirla y ese momento está condicionado por la circunstancia que atraviesa y como se ubica el que dice la “verdad”.
Los condicionamientos de coyuntura ligados a intereses personales han transformado las verdades en circunstancias, en herramientas casuales para acceder a lugares de poder en el sistema.
Por supuesto que esta interpretación de contexto es desalentadora, pero los contextos no olvidemos que son dinámicos, que son las mismas personas quienes modifican su realidad actuando dinámicamente en ella.
Cada uno elegirá el color de su verdad o puede intentar tomar el pincel y realizar unos retoques, y decirles a ciertos pintores que es tiempo de cambiar, que otros quieren subir la escalera.

Me han contado que los mentirosos han encontrado un atajo al infierno, algunos llevan una flauta y varios ratones…pronto comenzarán el concierto.




martes, 11 de septiembre de 2012

UNA OPORTUNIDAD PARA REFLEXIONAR


UNA OPORTUNIDAD PARA REFLEXIONAR

El encuentro de los restos que quien en vida fuera Norma Robert, más allá de las salutaciones a la familia o elogios a su personalidad efectuados en diversos medios locales, invitan a la reflexión sobre algo que nadie plantea. Y es el hecho de porqué desapareció, porque se la llevaron y porqué la mataron. Qué tenía ella que les molestara tanto a los genocidas que gobernaban el país por entonces.
La oportunidad es propicia, al menos para quienes no la conocimos personalmente, para reconstruir su historia, sus actitudes frente a la vida, sus proyectos…
Ella fue uno de los 30.000, cuya vida fue arrebatada por pensar distinto y por atreverse a manifestarlo.
Creo que ese, el porqué los mataron, es el mejor legado que los desaparecidos nos dejan y la mejor forma de homenajearlos es continuar con su lucha.
Algún distraído dirá que este razonamiento está falto de actualidad. Pero hablar de estos temas no es sólo hablar del pasado. La última dictadura militar pegó muy fuerte y nos dejó secuelas importantes que son más que actuales, sobre todo en los pueblos del interior como es el caso de Carhué, así:
La dictadura todavía perdura en cada imbécil que pide mano dura soslayando derechos humanos para acabar con la inseguridad;
La dictadura todavía perdura en cada dólar de la deuda externa que debemos;
La dictadura todavía perdura en el “no te metas en política”, o “con los militares estábamos mejor”;
La dictadura todavía perdura en los periodistas y en los medios de comunicación apologistas del golpe, incapaces de ensayar ni tan sólo un atisbo de arrepentimiento en 36 años;
La dictadura todavía perdura en las cúpulas eclesiásticas que bendijeron las armas y las torturas;
La dictadura todavía perdura en los votos a los candidatos empresarios que vieron crecer sus empresas en esa época;
La dictadura todavía perdura en la explotación agropecuaria concentrada en unas pocas manos, en el trabajo esclavo y en la actitud reaccionaria de algunos productores de negarse a redistribuir sus exorbitantes ganancias;
Por ello, es necesario reivindicar la lucha de quienes pagaron con su vida atreverse a pensar un país diferente.
Me resisto a pensar que la desaparición, aunque sea de una pequeña parte, de la juventud de los 70 haya sido por error o por excesos. Fue por algo (andaban en algo). El desafío es entonces, para los jóvenes actuales, descubrir ese algo, comprenderlo, adaptarlo a los tiempos que corren e intentar concretarlo. Afortunadamente hoy es menos peligroso, pero igual de provocador.
Porque necesitamos una juventud que crea en utopías y se involucre en lo que pasa en su país, su provincia, su pueblo y su barrio; concibiendo a la política como un instrumento para modificar la realidad. Para tener voz propia y arrebatársela a los que siempre han hablado por ellos, los “dueños del pueblo”, o a los hijos o nietos de éstos, portadores de la misma ideología que se llevo a Norma.

Adrián Perez Diel
Política Adolfo Alsina

martes, 14 de agosto de 2012

HABLEMOS DE DROGAS EN ADOLFO ALSINA




HABLEMOS DE DROGAS EN ADOLFO ALSINA

Parto de la idea de la existencia del consumo de drogas por parte de la sociedad de Adolfo Alsina, y sobre esta idea me extiendo.
 Según la Organización Mundial de la Salud una droga es toda sustancia que, introducida en el organismo por cualquier vía de administración, puede alterar de algún modo el sistema nervioso central del individuo que las consume.
Significativamente el análisis del consumo de drogas (legales e ilegales) se desarrolla en general a partir de un enfoque terapéutico.  
Digo significativamente porque todo esconde un sentido, no hay ingenuidad en la aplicación sistemática de estas miradas.
Lo que esto significa es que  el foco está puesto sobre el comportamiento del individuo, dejando de lado un análisis amplio, que contemple estas cuestiones desde una perspectiva social.
De esta forma se pierde de vista que se trata de un fenómeno complejo, que no puede ser abordado desde una sola mirada disciplinar o científica.
El consumo de drogas a aumentado en la Argentina (por lo tanto también en Adolfo Alsina),  ha crecido de manera exponencial en las últimas décadas, hasta naturalizarse en el discurso cotidiano (crónicas periodísticas, letras de canciones, imágenes publicitarias) como práctica vinculada a la marginalidad y a lo delictivo.
Pero este crecimiento del consumo está presente en  todos los sectores socioeconómicos, y es parte de la sociedad en la que vivimos y  no de “otra”.
 El “problema de drogas” no es solo parte de una parte de nuestra sociedad,  no es solo problema de los pobres, las minorías o los barrios bajos, sino que  afecta a personas de toda clase social y del país entero. Es un problema de todos
Hablar de “las drogas” (en lugar de hablar de “la droga”)  es poner sobre la mesa un conjunto de procesos en los que interactúan de manera contradictoria, compleja y muchas veces conflictiva: los sujetos, las sustancias y los contextos socioculturales o realidades determinadas.
Por eso es necesario hablar de “las drogas” con nosotros como sujetos, con las sustancias que se consumen aquí en Adolfo Alsina (porque nuestro contexto y nuestra realidad está en Adolfo Alsina).
La OMS define el concepto de droga como “toda sustancia que, introducida en el organismo, puede modificar una o más funciones de este”. Pero no es esa la acepción de la palabra para la mayoría de las personas. 
En los discursos predominantes “La droga” se identifica con poderes y capacidades, se la explica como algo externo a la sociedad, el “problema de las drogas” aparece asociado así al temor y  a un peligro que atenta contra el conjunto y que amenaza a la población “sana”.
Es indispensable abordar los aspectos de nuestra sociedad vinculado al uso de las drogas y para ello es operativo recurrir al concepto de representación social:
Las representaciones sociales son fenómenos complejos, variables y determinantes de la vida social. A lo que hay que relacionar con la suma de valores, creencias, experiencias, actitudes, opiniones e  imágenes que conforman un saber, una determinada mirada particular sobre la realidad.
Es importante remarcar que en los fenómenos sociales, tan importante es lo que en realidad pasa, como lo que la gente cree que pasa.
Para la representación social, la droga siempre es un producto “mortalmente dañino”, lo que justificaría la prohibición de su uso.
Esta representación social considera drogas a algunas sustancias (cocaína, marihuana, LSD), en general a aquellas prohibidas, y no reconoce como tales a las sustancias permitidas (alcohol, tabaco, psicofármacos).
Si  a  “las drogas” se las asocia con las representaciones negativizadoras de la  juventud, los sentidos se multiplican: joven-droga-descontrol-pobreza-delito-marginalidad-inseguridad.
Debemos desarticular esta representación para legitimar el problema desde una perspectiva sincera que desnude la totalidad del problema, ya que el consumo de psicofármacos  rompe el mito de joven-droga-descontrol, ya que son los adultos quienes más consumen  psicofármacos.
La realidad nos muestra que en nuestra sociedad existen numerosos problemas relacionados con el consumo de drogas por parte de adultos, adolescentes y jóvenes para lo cual la respuesta más adecuada es sin dudas la Prevención.
Prevenir es educar, potenciar el desarrollo integral de la persona, fomentar la adquisición de las habilidades para saber afrontar y resolver aquellas situaciones que pongan en riesgo nuestra salud.
Seguir pensando “la droga” como un problema externo que solo afecta a una parte de la sociedad, es seguir negándonos a afrontar este problema.
Para ello debemos abordar el problema con seriedad, responsabilidad y sin hipocresías, las drogas es un problema de todos.
Necesitamos ponernos de acuerdo, muchos nos están esperando.

sábado, 11 de agosto de 2012

EL ASOMBRO, LA POLÌTICA DEL ASOMBRO Y LA DUDA INDISPENSABLE



EL ASOMBRO, LA POLÌTICA DEL ASOMBRO Y LA DUDA INDISPENSABLE

El asombro surge antes de la duda como origen de la filosofía como un asombro de la totalidad de los entes, del mundo.
Este asombro ocurre cuando el hombre en la antigua Grecia  libre de las exigencias vitales más urgentes –comida, habitación organización social etc. – y también libre de supersticiones que estrechan su consideración de las cosas, se pone en condición de elevar la mirada, mucho más allá de sus necesidades y contornos más inmediatos, para contemplar la totalidad del mundo y formularse preguntas como: ¿Qué es esto, el mundo?

Pero no es de este asombro del que quiero hablar brevemente, sino el asombro cotidiano del hombre frente a su realidad (contexto sociocultural).
Uno comienza por asombrarse (para bien o para mal) y luego duda. 
Duda del motivo del asombro o de donde nace ese deseo de asombrar al otro.
A veces uno levanta las cejas y exclama “ya nada me asombra en política” o al contrario feliz por lo que contempla se gratifica en lugar de desilusionarse.
Pero el asombro rara vez parte de las sombras que todo lo ocultan.
El asombro estalla en la luz y provoca a quién lo recibe,luego este nos moviliza o nos paraliza, pero nunca pasa inadvertido.
Quiero decir con esto que el asombro es también una advertencia.
Hace un tiempo un colega me dijo que para asombrarse está la juventud y para desilusionarse el resto.

La política del asombro es esa que estalla, siempre estalla,  y  varía en la riqueza de la mirada, (en el “como lo ve cada uno” ) y con eso quién nos asombra muchas veces nos engaña.
Se engaña al desprevenido asombrado disfrazándole lo viejo por nuevo, esa es una táctica casi siempre infalible.
 Lo nuevo genera ilusión, mientras lo viejo ya se sabe, no va a dar otro fruto que el que recogimos en la última primavera, o sí,  ¡¡va a dar uno mucho peor!!
Por eso cuidado con la vieja estrategia del mago, porque detrás de la galera están los cuervos y no los conejos….los conejos traen suerte y para eso nada mejor que una nueva chistera.
Que no te asombren los nombres de las cosas, es mejor dudar de las manos que los escriben.
Por suerte existen amaneceres asombrosos.

miércoles, 8 de agosto de 2012

FÁBULA DE LA SILLA

El tipo sentado en la mesa estaba gordo.
Alrededor de él varios cuervos, algunos bufones algún que otro perro.
La mesa era grande pero parecía chica y de ella solo resbalaban las migajas.
Un día los cuervos comenzaron a picotearle la pierna y ya no se detuvieron, los perros comenzaron a ladrar demasiado fuerte y los bufones no hacían reír ya a nadie.
El tipo estaba satisfecho pero los buitres esperaban su turno, querían su silla.
Y por fin llegó el día en que los cuervos llegaron a sus ojos y ya nunca más nada fue igual.



Los burros y los cerdos se repartieron la torta, el cumpleañero estaba ausente y las hienas se mofaban del festín que habían construido...y la silla...la silla quedó vacía.
Continuará...

miércoles, 11 de julio de 2012

ADOLFO ALSINA Y UN ENVIDO CON SOSPECHA

Cuando uno se identifica con su distrito, se identifica con un nombre, con una historia contada y otra escindida de los marcos de formación ciudadana.
Las escuelas enseñan la ideología del poder nos decía efusivamente un profesor por el año 2001 en Mar del Plata cuando todo parecía estallar...cuando casi todo estallaba...cuando quedaron las plazas sembradas de cadáveres....cuando todo parecía disolverse.
Uno siempre sospechó y le intrigaron las preguntas incomodas: ¿fueron los indios los desaparecidos de 1879? , como se pregunta David Viñas, para seguir sospechando que nuestro pueblo fue creado para la conquista de tierras que dejo en manos de familias poderosas enormes latifundios y cuya  resolución final de esta llamada conquista del desierto fue el exterminio de la raza indígena entendida esa expresión en el sentido de la desaparición física por medios violentos.
Uno se formó aquí, mejor dicho lo formaron,  y así fue educado, determinado por este contexto sociocultural que significa nuestro distrito y en mi caso sobre todo Carhué.
Recuerdo que en mis primeros años del secundario estaba mal visto que un docente enfoque gran parte de sus contenidos sobre el peronismo (de lo que debía hablar cuidadosamente no sea cosa que pueda ser acusado de Montonero) o que hable con soltura de la dictadura. Todavía estaba el miedo, todavía estaba el discurso cómplice que poco a poco vamos desandando.
Por eso rescato a los inolvidables profesores que me fueron acercando el hilo de la madeja para sospechar, para intrigarme, para crecer y sobre todo soñar con lo imposible, porque como dice un amigo de lo posible ya se sabe demasiado.
A uno le enseñaron que cada cuál tiene su lugar en la historia.
 Pero se puede sospechar y llegar a pensar que por ejemplo el l 17 de Octubre de 1945 no fue una simple manifestación, fue una Gran Rebelión Popular mediante la masiva participación y movilización de los trabajadores y con verdaderas características insurreccionales. Que el 17 de octubre de 1945 marca el fin de una Argentina y el comienzo de otra. Fue un hecho tan contundente, que aún hoy, y a pesar de las conquistas perdidas, del patrimonio entregado, de las infamias cometidas, ha quedado no sólo como recuerdo y evocación, sino como Bandera para las luchas por la Dignidad Nacional.
Para llegar luego a coincidir con John Wiliam Cooke  cuando señala: “El peronismo fue el más alto nivel de conciencia al que llegó la clase trabajadora Argentina”.
Pero para esto hay un camino en donde uno debe desenmascar a  ciertas vanguardias iluministas que confunden o mejor dicho nos infunden su verdad y la difunden a través de los medios masivos de comunicación.
El Iluminismo es una Filosofía que parte de la Razón como la luz. Para un iluminista la razón tiene el poder de organizar toda la realidad.
Pero que pasa cuando la realidad no coincide con lo que estas vanguardias iluministas proponen, muy sencillo, se debe cambiar la realidad.
La cuestión de base es a quien responden estos vanguardistas, o mejor dicho a que intereses responden. Siempre hay que sospechar.
Un iluminista  está tan seguro de lo que su razón le dice que se siente validado para imponer su razón a los hechos y modelar la realidad de acuerdo a lo que su razón le dice.
¿Existió una vanguardia iluminista en Adolfo Alsina? ¿O acaso el poder y la verdad siempre estuvo en las mismas manos?, y acá no hablo de cuestiones partidarias sino de origen social.
¿La razón siempre estuvo en las mismas manos en Adolfo Alsina?¿Será posible el surgimiento vanguardista en Adolfo Alsina o las ideologías se pasan de mano como en una partida de Póquer?
Uno de mis grandes amigos, un tipo inteligente me dijo: “Mirá, esto es como si uno tiene dos cincos y un tres para el truco y el otro los dos anchos. Ambos sabemos que el otro tiene todo para ganar y nosotros todo para perder”
¿Y entonces? le pregunté.
“¡Arriesguemos! si la historia la escriben los que ganan eso quiere decir que hay otra historia.”
Mi amigo se ha convertido en un terco guionista. Un tipo sospechoso.
Alvarez Nelson